miércoles, 19 de abril de 2017

Atelier Couture, un regalo para los sentidos

Hace unos días, tuvimos la suerte de acudir al Palacio Fernán Nuñez de Madrid para disfrutar de Atelier Couture, todo una experiencia para los sentidos, que celebraba su tercera edición. 

Recibimos la invitación de nuestro querido Isaac de Noquiero.es, y aunque teníamos mucho trabajo no quisimos perdernos la ocasión de ver la colección de Juana Rique, todo un descubrimiento, y hoy queremos dedicar este post a lo que allí vivimos y a su colección.


El palacio es impresionante y estaba todo perfectamente organizado, nada más llegar visitamos la exposición de Joyería Suarez, donde te enseñaban en directo la creación de uno de sus últimos diseños.





Tras charlar un ratito con la encantadora MJ de Joyería Suarez, continuamos conociendo rincones del Palacio, y pudimos ver la puesta en escena de Pedro Navarro, empresa dedicada a la decoración integral de espacios que aporta las posibles necesidades estilísticas. Pensacola Red, maravilloso taller floral situado en Madrid, realizó un despliegue de flor de almendro y olivo creando una atmósfera mágica.






Y llegaba el momento del desfile, un gran backstage visto, situado en un espacio privilegiado. La peluquería a cargo de ghd creó, de la mano del gran equipo de profesionales de Oui Novias, los looks de tendencia de moda nupcial .




Y llegaba el momento de ver en escena la colección que nos tenía preparada la firma gallega : Juana Rique, que es el resultado del trabajo de Ana Verde –economista especializada en marketing y finanzas, quien fundó la firma en 2002–, de su hermana María Verde  –diseñadora, estilista y patronista al frente del atelier– y de Pilar Santiago: filóloga, políglota y experta en comunicación y RR. PP. La esencia de la firma es recuperar el alma de los oficios artesanales
                       
Una colección en la que la  mujer  extiende  la  mano  y  el  roce  casi  imperceptible  de  un  plisado  de  organza  rasgada  la  estremece  y  revela  un  espacio,  como  si  en  el  tránsito  de  la  suavidad  y  la  levedad  del  tul  a  la  precisión  absoluta  del bordado  se  abriese  una  puerta  por  la  que  transitasen  los  acordes  de  un  piano  que  pulsan  la  vida  asombrándose  de  su  vibración.  La  nitidez  del  hilo  de  plata  traza  la  voluta  de  una  flor  en  la  que  duerme  una  perla  y  es  el  detalle  mínimo,  esa  delicadeza,  lo  que  hace  brotar una  lágrima  que  queda  suspendida  en  su  ligereza  de  brillo  y  transparencia.  
 
En  la  tensión  que  el  hilo  traza  sobre  la  organza  cree  ver  sus  pasos  firmes  sobre  la  tela  infinitamente  bella  del  tiempo  y  allí  se  condensa  un  instante  que  se  quiere  eterno,  que  es  frágil  y  transitorio  como  una  voluta  de  humo  o  un  jirón  de  niebla,  pero  infinito  en  su  autenticidad  y  su  belleza.  


Y  entonces  basta ese  instante  para  saber  que  es precisamente  aquel  el  que  la  contiene  y expresa,  que  podría  habitar  en  él  y  ser,  más  que  nunca,  ella porque  en  su  inmaterialidad  de  humo  y  niebla,  aquel  vestido  tiene  su  fuerza.









     
Muchas Gracias a la firma Juana Rique y a Noquiero.es por permitirnos contemplar y acariciar tan bello trabajo.




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